La realización de actividad física en el adulto se torna un poco más compleja, dado el entorno laboral y social en que nos encontramos; sin embargo, no está todo perdido, la recomendación inicial es no permanecer más de media hora sentado en tu escritorio, incluso te sugerimos poner una alarma que te recuerde que debes estirar el cuerpo.
La actividad física no es necesariamente, ir al gimnasio dos horas durante cinco días a la semana, puedes comenzar con dejar el auto en un lugar de estacionamiento lejano para así caminar, si trabajas en un quinto piso empezar por subir el primer nivel por las escaleras y, eventualmente, subir hasta tu escritorio caminando. Incluso si realizas labores del hogar o trabajas en jardín, se considera actividad física, solo debes ser constante. Si tienes un parque cercano, ve a caminar.

El ejercicio ayuda a mejorar la memoria la cual ayuda para realizar las actividades del trabajo, también ayuda a mejorar el aspecto físico y pérdida de peso lo que ayuda a las funciones del metabolismo.
Se sabe que la realización de actividad física, en conjunto con una adecuada alimentación, disminuyen la probabilidad de padecer enfermedades metabólicas, por ejemplo diabetes mellitus tipo 2 o hipertensión y dislipidemias, así como a mejorar la evolución de padecimientos como osteoartritis, mejoran la función cardiorrespiratoria además disminuyen el estrés y te hacen más feliz, esto está comprobado dada la liberación de sustancias químicas en nuestro cerebro.